Customer Lifetime Value: por qué importa más que una venta aislada
Al pensar en el valor de un cliente, es fácil fijarse solo en la compra de hoy. El Customer Lifetime Value (CLV) cambia esa perspectiva: calcula cuánto vale un cliente a lo largo de toda su relación con su negocio.
Por qué importa
Un cliente que viene una vez y gasta 50 euros tiene un valor distinto al de uno que viene cada semana y gasta 15 euros cada vez: el segundo, a largo plazo, vale mucho más. Sin medirlo, puede que esté dando prioridad a los clientes equivocados.
Cómo le ayuda un programa de fidelización a medirlo
Sin un sistema de seguimiento digital, el CLV es casi imposible de calcular con precisión. 4Loyalty registra cada visita por cliente y le da los datos necesarios para ver qué clientes aportan realmente valor con el tiempo.
Qué hacer con esta información
Dé prioridad en las ofertas y el trato personal a los clientes con el CLV más alto: son los que merece la pena retener activamente, no necesariamente los que más gastaron en una sola visita.
El CLV también sirve para decidir cuánto «merece la pena» gastar en recuperar a un cliente que ha dejado de venir.
Del CLV al ROI
El CLV conecta la retención con el dinero: cuanto más tiempo se queda un cliente (retención) y más a menudo viene (frecuencia), con un ticket igual o mayor, más vale, y eso es lo que acaba determinando el ROI del programa. Vea cómo medirlo en Cómo medir el ROI de un programa de fidelización.